Bienvenidos a Gor Green

Programa de Cultivos

Programa de Cultivos

Programa para el cultivo de Mango
Primera Aplicación
En plena floración
1 Kg. 20-30-10 Gro Green
1 Kg. 12-60-0 Phos Green
500 grs. 70-11 Micro Green
Segunda Aplicación
20 días después de la etapa de floración
1 Kg. 20-30-10 Gro Green
2 Kg. 12-60-0 Phos Green
250 grs. 70-11 Micro Green
1 Kg.  46-0-0 Urea Foliar Gro Green
1 L.  11-8-6 Gro Green Liquido
Tercera Aplicación
20 días después de la segunda aplicación
1 Kg. 20-30-10 Gro Green
1 Kg. 12-60-0 Phos Green
250 70-11 Micro Green
1 Kg.  46-0-0 Urea Foliar Gro Green
Cuarta Aplicación
20 días después de la tercera aplicación  
1 Kg. 20-30-10 Gro Green
1 Kg. 12-60-0 Phos Green
1 Kg.  46-0-0 Urea Foliar Gro Green
Quinta Aplicación
20 días después de la cuarta aplicación  
1 Kg. 20-30-10 Gro Green
1 Kg. 12-60-0 Phos Green
1 Kg.  46-0-0 Urea Foliar Gro Green

*Dosis por Hectárea / 200 Lt. Agua para aplicaciones terrestres y 60 a 100 Lt. Agua para aplicaciones aéreas.

Programa para el cultivo de Mango

Temperatura

Es el factor climático con mayor influencia en el crecimiento desarrollo y floración del mango. Las condiciones ideales de temperatura son entre los 22°C y 33°C para su cultivo. Una diferencia de temperatura entre el día y la noche es un factor importante en la diferenciación floral.

La temperatura también ejerce una gran importancia en relación al número de hojas emitidas en cada flujo vegetativo. A temperaturas diurnas/nocturnas de 30/25°C se produce el doble de hojas que a 20/15°C. La temperatura es un factor que también interviene en la viabilidad del polen.

Temperaturas menores de 10°C y mayores de 33° C, afectan la vida del polen y es una de las posibles razones del bajo cuaje de frutos que muestran algunas de las variedades comerciales como el Haden. Temperaturas altas durante la noche (28-32ºC) hacen que la fruta sea dulce y madure bien, pero los días calurosos y las noches frescas (12 a 20ºC) hacen que la fruta desarrolle un color más atractivo. 

Precipitación y Humedad Relativa

Aunque el rango ideal de precipitación es entre los 700 y 1500mm, el mango es una especie que se adapta muy bien a diferentes condiciones de precipitación, desde los 250mm (con riegos frecuentes) hasta los 5,000mm. La distribución anual de la lluvia es muy importante, sobre todo en zonas tropicales, puesto que el mango requiere de un clima en el cual alternen la época lluviosa con la época seca. La época seca debe coincidir con la época de pre-floración.

La lluvia durante el período de floración, de cuaje y crecimiento inicial del fruto puede provocar caída de flores y frutos por el ataque de enfermedades.

En las regiones tropicales el estrés hídrico es uno de los factores ambientales responsable de la inducción floral e incluso refuerza la intensidad y sincronía de la floración. Por el contrario, este déficit es sumamente perjudicial para el cuajado y crecimiento del fruto, reduciendo tanto la retención como el tamaño del fruto. El mango tolera muy bien variaciones de humedad relativa. Hay plantaciones a humedades bajo el 40% y mayores de 85%. La humedad relativa tiene alta influencia en el desarrollo de plagas y enfermedades.

Luz

El fotoperíodo no influye en la iniciación floral, pero si tiene gran efecto en el crecimiento, desarrollo y rendimiento del árbol. La intensidad de luz afecta el tamaño y coloración de la fruta siendo un hecho muy conocido que los frutos con mayor exposición a la luz solar desarrollan un mejor color y sabor. 

Altitud

Las plantaciones productoras están limitadas a zonas por debajo de los 800 metros de elevación en clima tropical. Esto puede variar un poco dependiendo de la latitud y las condiciones de microclima.

Viento

Para el mango, la etapa de crecimiento más susceptible al daño del viento es entre la floración y la cosecha. Vientos fuertes (mayores de 20 km/hora) pueden causar problemas como volcamiento de plantas jóvenes, deformación de plantas, daños mecánicos en hojas, flores y frutos, secamiento de flores, reducción de la viabilidad del polen y caída de flores y frutos. También puede afectar la actividad de los insectos polinizadores.

Condiciones Edáficas

Los suelos ideales para el cultivo del mango son aquellos de textura limosa, con una capa mínima de 80cm de profundidad y un pH entre 5.5 y 7.0. El mango puede desarrollar bien en suelos arenosos, ácidos o alcalinos moderados, siempre y cuando se fertilicen adecuadamente. El mango puede vivir bien en diferentes clases de suelo, siempre que sean profundos y con un buen drenaje. En suelos mal drenados el mango no crece, ni fructifica lo suficiente. En suelos en los que se efectúa un abonado racional, la profundidad es menos crítica; sin embargo, no se debe plantar en suelos con menos de 75 m de profundidad. Se recomiendan en general los suelos ligeros, donde las grandes raíces puedan penetrar y fijarse al terreno.

Fuente: Mauricio Huete, Salvador Arias. (2007). Adaptación Climática y Edafica. En Manual para la producción de mango (4, 5). EUA: USAID-RED.

Relacionados